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Juan Evangelista Manrique

 Documentos Diplomáticos

Documentos Archivo General de la Nación (AGN)

En cásaca diplomática.

 

  1. Confirmación de Juan Evangelista Manrique como embajador en la República de Francia.

  2. Informe de JEM sobre la Comisión del Centenario de la Independencia de la República de Colombia.

  3. Discurso de JEM con motivo de la inauguración de la Estatua del General Jose de San Martín.

  4. Notificación de entrega del cargo de embajador de JEM a Jose Vicente Concha.

  5. Informe de JEM sobre la situación de la oficina de información del Consulado Colombiano en París.

  6. Nota manuscrita de JEM sobre la celebración del aniversario de la independencia de Colombia en París.

  7. Informe de JEM sobre sus impresiones sobre la nueva division politico-administrativa de Colombia.

  8. Nota (no firmada) de una información del consul colombiano en San Sebastián sobre el paradero de Genoveva Lorenzana de Manrique, de quien al parecer (y ante los sucesos en España bajo del regimen franquista) no se tenía noticia desde algun tiempo.

  9. Informe de JEM, mientras que se encontraba temporalmente como consul en España, sobre el conflicto limitrofe entre Colombia, Perú y Ecuador.

  10. Comunicación oficial en la Gaceta de Madrid sobre un tratado bilateral entre Colombia y España sobre el cumplimiento de sentencias civiles dictadas por los Tribunales de ambos países, firmada por JEM, ministro plenipotenciario ante la Corte ministerial española.

 

 

 

LEGACION DE COLOMBIA

 

París, Diciembre 26 de 1908

 

  

                        Señor Doctor Don Francisco Jose Urrutia

         Ministro de Relaciones Exteriores:

                   Bogotá.

 

            Señor Ministro:

 

            He leído con el mas profundo interes la luminosa circular de Su Señoría, de fecha 30 de Octubre del presente año, en la cual se exponen, con claridad y elevado criterio, las razones de orden político, económico y fiscal en que se ha fundado la nueva división del territorio de la República, decretada por la Honorable Asamblea Nacional Constituyente y Legislativa, en virtud de la proposición del Excmo Señor Presidente de la República, con el acuerdo unánime de los Señores Ministros del Despacho.

 

            Es sumamente satisfactorio para el patriotismo que esta reforma fundamental  haya entrado en vigor sin protestas ni conmociones de ninguna clase, pues esto prueba que el país estaba preparado para recibirla y que los colombianos persisten en su resolución de continuar curando con el reposo las crueles heridas que nuestros pasados errores han producido en el corazón de la Patria.

 

Mientras se solidarizan todos los intereses de las diferentes secciones de nuestro territorio por medio de vías interiores de comunicación fáciles y rápidas, que promuevan y fortifiquen el comercio y la industria, creando relaciones entre las unas y las otras, y confundiendo en uno solo el sentimiento de la patria, preciso era pensar en crear en los hechos la unidad nacional, acabando con las antiguas entidades políticas, tan predispuestas a mantener siempre activo el sentimiento regionalista que siempre estrecha y vuelve casi mesquino el patriotismo.

 

Es de esperarse que promoviendo el desarrollo municipal, se logre dar mas vigor a la difusión de la instrucción primaria, de la cual dependen el perfeccionamiento del ciudadano y todo el porvenir de la República.  En efecto si el municipio es el órgano, el ciudadano es la celula de cuya agrupación y funcionamiento armónico depende el porvenir de ese órgano.

 

            Confío en que el fraccionamiento político y administrativo de nuestras antiguas entidades departamentales, apresurará el movimiento evolutivo que debe reintegrarlas en la unidad de la Patria grande, haciendo desaparecer el atávico regionalismo que tantas dificultades ha creado a nuestros Gobiernos.

  

Hare todo lo posible por hacer conocer en Europa la nueva división de nuestro territorio, sobre la cual he enviado ya los datos a los editores del Diccionario de Pedagogía y al de Geografía Universal, para que la publiquen la próxima edición de esas obras.

 

Con sentimientos de mi mas distinguida consideración, me suscribo de S. S. muy adicto y seguro servidor.

 

  

                                                                        JUAN E. MANRIQUE

 

   

LEGACION DE COLOMBIA

 

París, Agosto  10 de 1909

 

  

                        Señor Ministro:

 

            Tengo la honra de acusar a S.S. de su cablegrama de fecha 8 de los corrientes recibido el día 9 y que dice:

 

            “Ministro Colombia Manrique:  -Declarado insubsistente nombramiento Vargas.  Usted continua Legación. Exteriores” al cual conteste en los siguientes terminos:

 

“Exteriores-Bogotá: -Agradecido. Pregunto, queda Zuleta, Secretario? Manrique”.

 

Encarecidamente ruego a S.S. se digne manisfestar al Excmo Señor Presidente la expresión de mi mas sincero agradecimiento por esta honrosisima designación a la cual procure corresponder empleando todas las energias de que yo sea capaz para representar dignamente los intereses de la República en las Naciones ante cuyos gobiernos estoy acreditado.

 

            Como en el cablegrama de S.S. no se menciona al Secretario de la Legación y el Sr. Dr. Eduardo Zuleta, actual secretario, estaba preparando su regreso al país creyendose reemplazado, me permití agregar la segunda parte de mi despacho con el objeto de saber si era llegado el caso de que el Dr. Zuleta detuviera sus preparativos.

 

Seame permitido, como patriota y como amigo, felicitar calurosamente al Gobierno por la acertada designación  hecha en S.S. en momentos en que la Patria necesita del concurso de todas las luces y relevantes prendas que a S.S. distinguen.

 

Soy de S.S. muy atento y seguro servidor.

 

                                                                          JUAN E. MANRIQUE

 

 

LEGACION DE COLOMBIA

 

París, Octubre 26 de 1909

 

 

 

                        Señor Ministro:

 

            Tengo la honor de poner en conocimiento de V.E. que esta Legación fue invitada por la de la República Argentina a asistir a las fiestas que se celebraron en Boulogne-sur-Mer, el día 24  de los corrientes, con motivo de la inauguración de la estatua del General D.Jose de San Martín, en una de las principales plazas de aquella ciudad, casi en frente de la casa en que murió el heróe argentino, despues de mas de un cuarto siglo de vida retirada y oscura.

 

            Como se les diere por los Gobiernos frances y argentino, a estas fiestas, el carácter de una manifestación mundial de cofraternidad de todas las democracias latinas, unidas en su homenaje de admiración a todos los heroes que contribuyeron a fundarlas, acepte la invitación  y la insinuación del distinguido Ministro de la República Argentina, Señor Bosch, para pronunciar una breve alocución en nombre  y representación de las cinco Repúblicas que fundó Bolívar, y muy especialmente en el de Colombia.  La circunstancia de no estar actualmente restablecidas todavía las relaciones entre Francia y Venezuela y el estar las Legaciones del Ecuador, Perú y Bolivia a cargo de los respectivos Encargados de Negocios, me obligó  a aceptar tan delicado cometido, el cual cumplí pronunciando el corto discurso cuya copia tengo la honra de remitir, adjunta a V.E.

Señor Doctor D. Carlos Calderon

Ministro  de  Relaciones  Exteriores.

 

Debo informar a V.E. que el éxito obtenido por la República Argentina fue brillante, pues allí le fue dado mostrar en un momento, su incomparable riqueza con el boato que desplegó en todos los actos que estuvieron a su cargo, su fuerza con la presencia en el puerto de tres acorazados equipados como los mejores de Europa y un cuerpo de granaderos montados en los bellos caballos de sus pampas y su cultura con una numerosísima colonia de argentinos, que se prodigaban en atenciones y muestras de simpatía con sus invitados.

 

            Me es pues satisfactorio, informaros que el nombre de  Colombia fue mas de una vez saludado y aclamado en aquel torneo de cordialidad latino-americano.

 

            Con sentimientos de mi mas distinguida consideración, me suscribo de V.E. muy atento y seguro servidor.

 

 

                                                                        JUAN E. MANRIQUE

 

Discurso pronunciado por el Dr. Juan E. Manrique, Ministro de Colombia en Francia, con motivo de la inauguración de la estatua del General D. Jose de San Martín en la ciudad de Boulogne-sur-Mer.

 

Señor Ministro de la Guerra:

 

Señores Senadores y Representantes del Departamento de Calais, Señor Prefecto, Señor Alcalde de Boulogne, Señores Miembros del Consejo Municipal de Boulogne, Señoras y Señores:

 

La República de Colombia que tengo la honra de representar aquí, tambien se asocia de todo corazón a esta fiesta destinada a perpetuar la gloria de uno de los grandes hombres americanos, de uno de esos heroes que, con Washington y Bolívar, han merecido el título de Libertadores del Continente Americano.

 

          Todo espíritu generoso y justo se regocija al ver que este monumento se levanta precisamente sobre esta tierra hospitalaria de Francia  en donde ardía desde el siglo XVIII, la grande hoguera que debía inflamar el mundo y de la cual una chispa, atravesando el oceáno, llegó a conmover el alma de nuestros padres; sobre esta tierra, en donde a la sazón se realizaban tantos hechos famosos cuyo ejemplo llenó de admiración y de valor a los que luchaban entonces por la libertad e independencia de quince repúblicas americanas.

 

            En la America del Sur este soplo de libertad inflamó simultáneamente dos corazones grandes entre todos, cada uno de los cuales realizó una obra inmortal: San Martín libertando la República Argentina, atravesando los Andes para libertar a Chile y ocupar el Perú, último refugio donde se concentraba  el enemigo, y Bolivar dándole la libertad a las tres Repúblicas de Colombia, creando la de Bolivia y complendo en el Perú la obra comenzada por San Martín.

 

            Proseguían estos hombres el mismo fin, animados como estaban por los mismos sentimientos,  por haber bebido en la misma fuente el amor de la libertad y el culto de la Patria.  Su gloria se mide por los resultados que obtuvieron como por las cualidades del enemigo que tuvieron que vencer.   Para luchar contra la España del Cid y de Carlos Quinto, se necesitó, en efecto, otra España, rejuvenecida y fortificada sobre un suelo virgen fecundado por las ideas modernas.

 

            Hoy, en vísperas de celebrar el primer centenario de nuestra independencia, cuando las Repúblicas de la America del Sur, creadas por el genio militar y político de San Martín y de Bolívar, hacen parte integrante del concierto de las naciones, demostrando con sus instituciones democráticas que todo progreso reside en la libertad de los pueblos, es justo y natural que la memoria de los fundadores  de nuestra querida Patria Americana, encuentre su consagración inmortal y definitiva en medio de la democracia francesa, madre legítima de todas las grandes ideas que han libertado la humanidad.

 

            Señores Ministros de las Repúblicas Hispano-Americanas:

 

En esta ocasión solemne, hago votos fervientes porque las democracias creadas por San Martín y Bolivar, continuen su marcha progresiva hacia el cumplimiento de sus altos destinos, unidas por el recuerdo de sus gloriosas hecatombes y solidarizadas por la sangre generosa derramada en los campos inmortales de Boyacá, Pichincha, San Lorenzo, Cachabuco, Maipo, Junin y Ayacucho y cien combates mas.   Son muy sinceros los votos que hago porque esas dos manos que vemos apretarse cordialmente sobre el bello escudo argentino, algún día no representen solamente la unión de las provincias federadas del Plata, sino que tambien sirvan para simbolizar a  las hijas de San Martín y de Ohigens, de Bolivar, Santander y Sucre, caminando, la mano en la mano, por la vía de la paz y del progreso.

 

            Señor Ministro de la República Argentina:

 

La República de Colombia saluda por mi voz a su rica y poderosa hermana la República Argentina y se inclina con admiración y respeto delante de la estatua de su Libertador.

 

                                    He dicho.

 

 

 

LEGACION DE COLOMBIA

 

París, Enero 20 de 1910

 

 

 

                        Señor Ministro:

 

            Tengo la honra de acusar a Ud. recibo de sus muy atentas  comunicaciones de fechas 3 de Noviembre y 15 de Diciembre, últimos, marcadas con los números 428/47 y 3749 respectivamente, por medio de las cuales se me anuncia que, razones políticas imprescindibles, obligaron al Gobierno a nombrar al Señor Dr.D.Jose Vicente Concha en reemplazo mio y se me expresa, al mismo tiempo, el agradecimiento y aprecio del Gobierno, por los servicios que haya podido prestar al país, durante el tiempo en que las Legaciones de Francia y de Belgica han estado a mi cargo.

 

            Tanto por el contenido de las referidas notas, como por el cablegrama en que se me anunciaron, presento a Ud, y por su conducto al Ciudadano Presidente de la República, la expresión de mi agradecimiento.

 

            El día 15 del presente mes entregue la Legación en Francia a mi eminente sucesor y presente mis cartas de retiro al Señor Presidente de la República, quien me hizo el honor de promoverme al grado de Comendador de la Orden Nacional de la Legión de Honor, previa consulta con la Facultad de París, requisito exigido para acordar esa distinción a los medicos franceses.

 

            De acuerdo con el Señor Doctor Concha, he demorado la presentación de mis letras de retiro en Bruselas, hasta que el pueda ir a presentarse ante aquella Corte, con el objeto de evitar toda interrupción en el servicio.

 

            Restame, Señor Ministro, manifestar al Gobierno, por el honorable conducto de Ud, que tanto mientras permanezca en el exterior, como cuando regrese a la patria, me será muy grato prestar mi humilde contigente en servicio de los intereses generales del país y por encima de las ardientes pasiones de nuestra política interna.

 

            Con sentimientos de mi mas alta consideración, soy de Ud, muy atento y seguro servidor.

 

 

                                                                        JUAN E. MANRIQUE

 

  

 

LEGACION DE COLOMBIA

 

 

            Señor Ministro:

 

Con fecha 01 de Septiembre del año pasado, el Excmo. Sr. Presidente de la República, de acuerdo con la comisión Nacional del Centenario, dirigió un memorandum al Sr. Ministro de Hacienda y Tesoro, en comisión en Europa, encargándolo de contratar un gran monumento en bronce, que representará a Bolivar rodeado de las estatuas alegóricas de las cinco Repúblicas que fundó – para el costo de este monumento se destinaba hasta la suma de 300.000 francos-  ordenaba, ademas, el Excmo.Presidente, la ejecución de un busto en bronce, con relieves y atributos, del General Antonio Nariño, y nueve bustos, tambien en bronce, para los próceres Santander, Córdoba, Ricaurte, Caldas, Alfonso Acevedo Gómez, Camilo Torres, Ribón, Girardot y el Gran Mariscal de Ayacucho-  el presupuesto hecho para el costo de todos estos bustos se calculó, en Bogotá, en la suma de 30.000 francos-  Se pedían, ademas, veinte placas en bronce con los nombres de algunos próceres y miembros de la Legión Británica, y se insinuaba al Sr. Ministro de Hacienda en comisión, la conveniencia de asesorarse, para efectuar las diversas gestiones a que este asunto pudiera dar lugar, de los Señores Ricardo Santamaría Hurtado, en su carácter de Comisionado del Ministerio de Obras Públicas; Dr. Carlos Arturo Torres, Cónsul en Liverpool, y con el suscrito, en ejercicio de las funciones de Ministro en Francia.

 

            Para iniciar trabajos, resolvió el Sr. Ministro en Comisión, reunir en Londres una Junta de Colombianos distinguidos, junta a la cual asistieron, ademas, el Sr. Ministro de Colombia ante los Gobiernos de Inglaterra, &; Dr. Luis Tanco Argáez, Plenipotenciario de la República ante los Gobiernos del Perú, Ecuador, &; el Dr. Rafael Pinto V., cónsul en el Havre y Visitador de Consulados; don Francisco Becerra, Cónsul en Londres y don Francisco de Heredia, ciudadano colombiano, oriundo del Departamento de Antioquia.- Dicha Junta, despues de imponerse las notas procedentes del Ministerio de Obras Públicas, de fechas 01 y 07 de Septiembre del mismo añ, y de la parte pertinente de una carta particular del Excmo. Sr. Presidente al Sr. Ministro en Comisión, consideró la conveniencia de promover un concurso por medio de una casa que se ocupara de esculturas artísticas, para escoger entre los proyectos que se presentaran,  de acuerdo con todos los datos remitidos por el Gobierno, el que mejor conviniera al objeto deseado- El Sr. Ministro en Comisión, con el asentimiento de todos los caballeros presentes, y teniendo en cuenta las dificultades que ofrecía para el Dr. Carlos Arturo Torres la intervención en el asunto, toda  vez que tenía obligada residencia en Liverpool, delegó a los Señores Manrique, Santamaría y Pinto las atribuciones de que el estaba investido para hacer todas las diligencias relativas a la pronta realización de las órdenes del Gobierno – Como la verificación de un concurso de la índole del iniciado por la Junta, requiere un termino no menor de seis meses para su desarrollo, y un gasto extra de dos  o tres premios que sirvieran de estímulo a los artistas, resolvieron los Comisionados, con anuencia del Sr. Ministro en Comisión, prescindir de ese concurso, y dirigirse, por conducto de la Legación, al Director de la Escuela de Bellas Artes, Sr. Bonnat (Miembro del Instituto) quien, con su habitual buena voluntad, suministró a los Comisionados toda clase de datos sobre la manera de proceder a contratar el monumento, y referentes, a la vez, a los diversos escultores con quienes podía contratarse esa ejecución.-  En una de las cartas del Sr. Bonnat, de fecha 29 de Noviembre de 1908, dice, refiriendóse a la elección de escultor:  “No vacilaría en confiar la estatua ecuestre de Bolivar a Fremiet, que me parece el único (le seul), dada la importancia del caballo, que triunfará brillantemente en esa ejecución”-  Mientras nos ocupábamos en conferenciar con los diferentes escultores, que nos habían recomendado como aptos para la ejecución de la obra, surgieron diversos incidentes que contribuyeron a retardar la conclusión de nuestro cometido- 

En primer lugar, el Gobierno anunció por cablegrama que se habían introducido reformas  sustanciales en el memorandum que aquí nos servía de base, y ordenó que esperaramos la llegada del correo, portador de las modificaciones.

En segundo lugar, se recomendó especialmente a los Comisionados estudiasen un proyecto que presentaba el Sr. Augusto Borda Tanco, Cónsul en Genova, y conforme al cual se debía encomendar el monumento para Bogotá al escultor italiano Macagnani-,  este artista se encargaría de las figuras alegóricas y utilizaría la estatua ecuestre del Libertador, la que, ejectuada por el profesor Anderlini, en yeso, existe desde hace muchos años en Roma-  La Comisión examinó detenidamente los dibujos, fotografías,  y presupuestos relativos  a esta propuesta, y concluyó por rechazarla, debido a su precio, (320.000 liras) que pareció excesivo, y en nada comparable con el que pedían en París escultores de fama universal-  Las modificaciones que llegaron de Bogotá, suprimiendo los bustos, y ordenando sendas estatuas para Pasto, Popayán, Medellín y Barranquilla, y un monumento conmemorativo del 11 de Noviembre, para Cartagena, obligaron a los comisionados, tanto en París, como en Roma, a emprender nuevas gestiones-  Terminadas estas, y asegurado el concurso de Fremiet, Antonin Mercier, Injalbert, Verlet y otros artistas notables, la Comisión pudo presentar, a mediados de Febrero, un presupuesto muy inferior al fijado por la Junta del Centenario; pero, al propio tiempo, resolvió suplicar al Sr. Ministro en Comisión que, en vista de la situación del Tesoro Público, insinuará por cable al Gobierno la conveniencia de reducir la importancia de los monumentos.

El Gobierno aceptó la insinuación, y el Ministro en Comisión nos dio la orden de concretarnos a contratar, por el intermedio de la Legación, la estatua ecuestre del Libertador, para Bogotá, y la de Caldas, para  popayán, de conformidad con los presupuestos que habíamos presentado para esas obras.   En tal virtud, privados ya de la eficaz colaboración del Dr. Pinto V.,  quien para aquel entonces se hallaba ya imposibilitado por la enfermedad de que murió poco despues, procedimos a contratar la ejecucón de la estatua ecuestre de Bolivar con el Sr. Manuel Fremiet, Miembro del Instituto, y autor, en concepto de los peritos en la materia, de las mejores estatuas ecuestres que se han erigido en esta epoca; y con el Sr. Raúl Verlet, Profesor de la Escuela de Bellas Artes, en París, y autor de muchos de los bellos monumentos que adornan aquí calles y plazas, la del Sabio Caldas.  –El contrato con Fremiet fue firmado el día 04 de Marzo del presente año; en el se comprometió el Escultor a ejecutar, y a entregar, al Gobierno de Colombia, ya terminada, una estatua en bronce, ecuestre, del Libertador, la cual tendrá una altura total, del bronce, de 3 mm. 70c-; la entrega debe hacerse en los talleres de la Casa de fundición de Barbedienne, el 01 de Mayo de 1910, “SALVO FUERZA MAYOR, ENFERMEDAD, ACCIDENTE DE FUNDICION O DETENCION EN EL PAGO DE LOS CONTADOS SEÑALADOS EN ESTE CONTRATO”.

 

La Estatua del Sabio Caldas se contrató con el escultor Verlet, por la suma de 21.000 francos, pagadera por contados trimestrales, de los cuales el primero, se pagó el día de la firma del contrato, osea, el 31 de Marzo de 1909, y el último debe pagarse el día de la entrega de la estatua, que quedó pactada para el tiempo comprendido entre el 01 de Marzo y el 01 de Abril de 1910.-  Con respecto a esta obra debe tenerse en cuenta que en el contrato primitivo figuran dos bajos relieves, con alegorías a la vida, del Sabio, tales relieves costarían 6.000 francos, se prescindió de ellos, en atención a que con tal suma quedaba excedido el presupuesto de 25.000 francos como valor total de toda la obra. –Quedó  pues esta concretada a la ejecución de la estatua y a los dibujos del pedestal y de las letras de las inscripciones, al menos mientras que el Gobierno y la Junta del Centenario no comuniquen instrucciones nuevas que modifiquen los detalles apuntados-  Hasta ahora, ambos artistas han correspondido a la confianza depositada en ellos- La Estatua del Libertador, tal como ha sido entregada ya al Fundidor Barbedienne, es una verdadera obra de arte, en concepto de todas las personas entendidas que la han visto y otro tanto sucede con la del Sabio Caldas, a quien por primera vez consagra la posteridad un recuerdo digno del heróico esfuerzo cumplido por el Sabio y por el Patriota-  Para que estas obras lleguen oportunamente, es preciso que desde ahora se disponga por el Gobierno que Casa, de esta ciudad, ha de encargarse de los empaques y de la expedición de los bultos.   En cuanto a la puntualidad en los pagos, sabemos que el Consulado en el Havre ha recibido nuevas instrucciones para verificarlos, a medida que se cumplan los terminos del Contrato Fremiet, y los que constan en el pacto con el Sr. Verlet-  Esa prudente determinación del Gobierno asegura, en nuestro concepto, la inauguración de los monumentos en la epoca y día deseados. -  Otro requisito, de capital importancia, ha de cumplirse para obtener el feliz resultado que acabamos de enunciar, referente este a la  construcción de los pedestales. -  Así Fremiet, como Verlet, tienen el compromiso de suministrar planos y dibujos para el efecto; pero como al primero se le ha hecho saber que la estatua ecuestre va a colocarse empotrada en la escalera de acceso al Capitolio, forzosamente necesita para elaborar sus proyectos, si es que en esa idea se persiste, conocer la escala, dimensiones, altura, & del sitio señalado, a no ser que se fije otro, en terreno plano, que sirva de centro a una plaza o parque-  Si subsiste aún el plan primitivo, deben enviarse, sin perdida de tiempo, los datos enumerados; si el plan ha cambiado, bastaría un aviso por cable, que nos diera idea del sitio determinado, para ejecutar aquí los dibujos del pedestal y remitirlos con la anticipación debida-  -Ha sido nuestro ánimo condensar en el informe precedente todos los detalles e incidentes a que han dado lugar los trabajos a que hemos hecho referencia; empero, estamos dispuestos, ahora y siempre, a facilitar al Gobierno la ampliación de estos datos, en los puntos concretos de nuestra gestión, cumplida siempre en conciencia. – Somos de Ud. con todo respeto, muy atentos y S.S.S.S.-  Firmados- JUAN E. MANRIQUE-  Ricardo Santamaría H.

 

 

                                    Es copia conforme,

 

                                    Primer Secretario de la Legación.

 

            “Exteriores – Bogotá – Recibido – Manrique”.  Al cual contestó ese despacho con este otro,   recibido aquí el día 18.

 

            “Ministro Colombia – Madrid.

     Enterado permanezca España.  Va instrucción Vascobo”

 

            Cálculo, que mientras cumplo con todos los complicados deberes que la etiqueta en esta Corte impone a un Ministro recien recibido, y me pongo al corriente del estado en que se encuentren los trabajos  de la Comisión Real que tiene a su cargo el estudio de los voluminosisímos expedientes del Ecuador y del Perú, ya me llegaran las instrucciones ofrecidas en el cable transcrito y que yo espero con ansiedad, pues no puedo sospechar, si ellas vendran a confirmar o a informar o solamente a adicionar las que yo traje y que cumplire discretamente en espera del correo que me traiga las nuevas.

 

            Mis primeros pasos en esta Corte han sido embarazados por la absoluta carencia de documentos capaces de indicarme el curso que hubiera seguido mi distinguido predecesor en el desarrollo de las instrucciones Oficiales con respecto a la actitud que corresponde a Colombia, en el litigio de límites que nuestras vecinas Ecuador y Perú han sometido a la decisión de S. M. C.

 

            Tan solo dos o tres notas que afortunadamente, me entregó en copia, ese Ministerio, en el momento de salir de Bogotá y las claras y precisas instrucciones que me dio, forman mi archivo, pues el de la Legación  en España no existe, no pudiendo calificar como tal el contenido de un baul sin cerradura dejado en casa del señor Cónsul General y en el que no encontramos un solo documento que este fechado en alguno de los años del presente siglo.  No existe copiador de la correspondencia, ni colección de las notas de ese Ministerio para comprobar una aseveración o para reforzar un argumento.  Salvo algunos manuscritos del tiempo de los Ministros Holguín y Cuervo y muchos papeles referentes a los límites de Costa Rica y a la cuestión Cerruli, el resto de los papeles depositados donde el Cónsul, está  constituido por impresos como Memorias, folletos y algunos números del Diario Oficial.

 

            Como tengo informes de que mi predecesor es hombre asaz, discreto y cauteloso, abrigo la esperanza de que haya dejado el archivo verdaderamente útil de la Legación en algun lugar juzgado por el mas seguro o mas reservado, y por ese motivo me permito suplicar a ese Ministerio, se digne averiguar con el y comunicarme, por cable si fuera posible, los datos que suministre.

 

            Escusado es manifestar al Sr.Ministro, que si no encontre archivo mucho menos he hallado útiles de escritorio, ni elemento alguno que sirva de modelo para fundar una oficina.

 

            Mi primer cuidado al llegar a esta Ciudad fue el de visitar y entrar en relaciones de amistad con todo el personal de las dos Delegaciones del Ecuador, la una  dirijida por S. E. el Señor Dr. D. Víctor M. Rendón, quien tiene el carácter de enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario y la otra por S. E. el Señor D. Honorato Vazquez, con el carácter de Ministro Plenipotenciario en misión especial, encargado especialmente de los trabajos juridico-geográficos en el juicio de deslinde sometido al Real árbitro.

 

            La primera de estas Legaciones está encargada de la parte verdaderamente representativa y al efecto está  empleando en recibos, comidas y boato, la cuantiosa suma que le destina el Gobierno del Ecuador para gastos de representación.  En los salones de la  Legación ecuatoriana desfilan todas las semanas los personajes mas importantes de España tanto desde el punto de vista político, como desde el intelectual y el mobiliario.  Otro tanto hace el Perú, cuyo Ministro está emparentado en esta Corte con muchas personas altamente colocadas en el Gobierno  y en la Sociedad.

 

            Al Excmo. Sr. Vazquez le toca una labor menos visible, pero no menos fructuosa y por lo que hasta ahora  he visto, el trabajo realizado por el, es digno de todo encomio.

            He sabido por el Sr.Vazquez, que ya están cerrados los alegatos  y que los Delegados ecuatorianos tienen mucha confianza en el desenlace favorable, a pesar de haber tenido que cambiar dos de los miembros de la Comisión que habían estudiado ya los expedientes, lo cual ha tenido forzosamente que aplazar el fallo, mientras los recien nombrados se ponen al corriente de lo actuado.

 

            Aquí se me ha preguntado mucho por una Memoria que debía presentar el Sr.Betancourt y que parece que el estaba trabajando sobre nuestros limites con el Perú y sobre el límite del Perú con el Ecuador.  Mi respuesta ha sido evasiva, toda vez que no tengo conocimiento de dicha memoria y que no veo a quien pudiera dirigirse.

 

            Por las conclusiones de la memoria ecuatoriana, puedo asegurar a Ud. que el Abogado del Ecuador circunscribe el terreno motivo del juicio de arbitramiento, al territorio bañado  por los ríos Chinchipe (linea peruana) y Hucabamba (linea ecuatoriana) única que según el tratado Piedemonte Mosquera quedó pendiente despues de 1830.  A este respecto es terminante el alegato del Ecuador que se apoya en todos los actos consecutivos a la guerra de la Gran Colombia, con el Perú y al legítimo legado de esa extinguida Nación al Ecuador, a quien corresponde disfrutar de todos los derechos reconocidos a la antigua Colombia en 1829 y 1830, derechos refrendados en el tratado de 1856. 

 

            Por su parte el Perú parece aspirar a obtener  toda la región amazónica del Ecuador y una gran parte de la nuestra, haciendo figurar una grande extensión del curso  del río Napo entre los territorios, que pretende.   No me parece oportuno ni conveniente, hacer referencias a antiguas Reales cedulas de los siglos XVII – XVIII y XIX porque creo con el abogado del Ecuador, que el tratado de 1829 firmado sobre el Campo de batalla y ejecutoriado en 1830, establece un derecho imprescriptible ante el cual  se borra todo lo que pudieran decir los antiguos limites coloniales inciertos e indefinidos  en su mayor parte, por pertenecer a regiones desiertas y muy mal conocidas. 

 

            De cualquier manera que sea, es lo cierto que el Ecuador no ha declarado en nota especial y de una manera solemne lo que en virtud del arte No.del Tratado de 1904 está obligado a declarar, fundándose para no hacerlo como ya lo dije antes, en que el tiene circunscrita su disputa al territorio del Tumbes al Hucabamba.

 

            Por este motivo yo me dirigire próximamente al Ministro de Estado, haciendo una declaración terminante con respecto a nuestros derechos amazónicos y a la zona comprendida entre el Napo y el Caquetá o Yupurá, porque aun cuando sucediera que ya mi predecesor hubiese hecho esa declaración nada se perdera con repetirle, si se tienen en cuenta las pretensiones peruanas.

 

            La impresión que he experimentado al dar estos primeros pasos en desempeño de las delicadas funciones, con que me ha honrado el Gobierno, es mas bien favorable a los intereses colombianos.  No se si un conocimiento mas perfecto de la cuestión llegara a hacerme cambiar de opinión, pero si el Real Arbitro se limita a fallar únicamente sobre la linea que quedó pendiente despues de firmado el convenio Piedemonte Mosquera, es decir, del Tumbes por el Chinchipe o del Tumbes por el Hucabamba, y que es lo que las dos Naciones han sometido a su fallo, los intereses colombianos quedaran completamente resguardados.   Por ese motivo transcribire en otro dia, al Ministro de Estado la luminosa nota de Ud. de fecha 24 de Agosto No.582, aun cuando ya el Excmo. Señor Vazquez la comunicó impresa a los miembros de la Comisión que estudia los expedientes, y ademas insistire sobre la reserva de todos los derechos colombianos para el caso remoto de que el Real Arbitro creyese que podía extender su fallo sobre regiones distintas de las que he señalado en este Oficio.

 

            Aprovecho esta oportunidad para reiterar a Ud. la expresión de mi mas distinguida consideración con que me suscribo de Ud. Señor Ministro muy obediente  y S.S. y amigo

 

                                               

JUAN E. MANRIQUE

   

 

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